martes, 26 de mayo de 2009

Análisis.

Operación Masacre, una radiografía de un pasado ominoso y un presente lleno de oprobios.


Por: Jorge Padilla Nassif
Esta magna obra de autoría del escritor y periodista argentino Rodolfo Jorge Walsh es una de las más sobresalientes de la literatura de género de no ficción. Es una muestra palpable del periodismo de investigación de mediados del siglo XX, que narra de manera peculiar la realidad social y política de una Argentina que agonizaba y se desangraba por las luchas partiditas.
Es una recopilación de historias reales contadas por los sobrevivientes de un fusilamiento clandestino, por las víctimas de una de las formas de opresión que fueron el pan de cada día en una nación donde el sólo hecho de mencionar el nombre de un líder opositor al régimen era causal de muerte.
En ese contexto social y político, se encontraba el país de la pampa. Estaba bajo el mando de un gobierno de facto, absolutista, desposta y dictatorial, el régimen del general Aramburu, quien derrocó al gobierno justicialista de Juan Domingo Perón, un hombre que marcó la historia política de la Argentina.
La masacre de cinco personas en José León Suárez a manos de un grupo de oficiales de policía al mando del general Fernández Suarez, es el detonante que incita al periodista Rodolfo Walsh a investigar sobre el hecho, esa fatídica noche del 9 de junio de 1956, donde sangre y pólvora se mezclaron.
Walsh, une de manera magistral los acontecimientos y crea una obra atractiva para el lector, logra hacer de un simple rumor que escuchó en un café, una obra insignia del periodismo de investigación, que ratifica el compromiso con la búsqueda de la verdad y defender a la sociedad de los abusos de poder del Estado.
Es un ejemplo claro de la labor desinteresada de un periodista, que dice “que no reconoce ni acepta jerarquía más alta que la del coraje civil”, ese mismo coraje que lo llevó a descubrir los alcances de la corrupción cuando están ligados al poder.
Demostró que el bien común prima sobre el particular y que a la hora de luchar por la verdad no debe primar en los periodistas las ideas políticas y filiaciones partidistas, mucho menos en nuestras repúblicas latinoamericanas donde los golpes a la democracia van desde censuras a la libertad de prensa hasta tentativas de perpetuidad en el poder.
Mucho menos en nuestras democracias donde civiles aparecen muertos en combates y mostrados ante el mundo como terroristas dados de baja cuando en realidad eran personas del común, campesinos, jornaleros, agricultores, que cayeron en la red de una macabra estratagema política.
El precio por decir la verdad es grande. Muchos periodistas son asesinados por revelar escándalos de corrupción que involucran las más intimas fibras del Estado, Walsh, no fue ajeno a este tipo de situaciones, fue secuestrado y desaparecido, hasta hoy no se sabe nada de él.
Lo más probable es que su voz haya sido silenciada, porque en medio de una atmosfera llena de corrupción y muerte fue el único que se atrevió a oxigenar el aire y hacer valer el fundamento de toda democracia constituida, la libertad.
Por esto, operación masacre, es un reflejo de nuestros días, de nuestros contextos, dominado por la sed de poder.

domingo, 17 de mayo de 2009

Investigación.

ALARMANTES CIFRAS DE SUICIDIOS EN EL DEPARTAMENTO DE CORDOBA


Informes estadísticos revelan que en el departamento se han suicidado más de cien personas en los últimos cuatro años




Por: Jorge Padilla Nassif

Montería. Ocurrió el 29 de marzo del 2009 en el sector la Represa del Barrio Cantaclaro. Eran las nueve de la noche cuando Aldair Polo Arroyo, de 16 años de edad, alteró la tranquilidad y generó terror cuando hizo un par de disparos al aire y le gritó a su progenitora que se mataría. Al día siguiente su cuerpo ensangrentado era la portada de los diarios amarillistas.

Los casos de suicidios en el departamento de Córdoba en los últimos cuatro años son alarmantes. Así lo demuestra un estudio realizado por la Secretaría de Desarrollo de la Salud. El año pasado se reportaron el departamento de Córdoba 31 intentos de suicidios consumados.

En el año 2005 se presentaron 23 casos. En 2006 fueron 33. En el 2007 la estadística reveló 40 casos de muerte auto inflingida, lo que muestra un progresivo aumento.

Puesta en perspectiva la cifra es preocupante, ya que en lo que va corrido del año 2009 en el Departamento de Córdoba, como lo indica un informe de la Policía Nacional se han registrado ya 4 suicidios, dos en Montería, y los demás en los municipios de Cotorra y Lorica.

La ciudad de Córdoba con el mayor índice de suicidios (66 por ciento) es Montería. Once de los 31 casos registrados el año pasado ocurrieron en la capital cordobesa, Cereté y Sahagún, se ubican por debajo de Montería con 4 y 2 casos respectivamente.

Contrario a lo que se creyera, la mayoría de los suicidios se han registrado en las zonas rurales, con un porcentaje del 68 por ciento, en los campos y veredas se presentan con mayor frecuencia, así lo señala la investigación de la Secretaria de desarrollo de la Salud departamental.

Esta misma indagación, mostró que el grupo poblacional más susceptible a los suicidios son los adolescentes con rangos de edad entre los 15 y los 19 años. Con respecto al género, Los hombres son los que más se suicidan en Córdoba.

La Psicóloga Gloria Orduz, especialista en Comportamiento Juvenil, afirma que esto sucede debido a “la frecuencia y facilidad con la que se deprimen los jóvenes, y estos síntomas depresivos con una mayor reiteración, son causados por decepciones amorosas, problemas familiares y económicos”.

De hecho de las 31 muertes del 2008, 16 fueron de jóvenes entre los 15 y los 19 años de edad. Así las cosas, el promedio departamental de suicidios para el año pasado fue de 4 suicidios por cada 100 mil habitantes, según cifras estadísticas aportadas por la oficina del observatorio del delito.

De igual manera, Orduz, señala que “la mayoría de los suicidas en un 80 por ciento presentan trastornos mentales y por lo tanto son considerados como los principales factores de riesgo. “El consumo de alcohol y drogas alucinógenas son otros agentes riesgosos ya que inhiben la capacidad de raciocinio del potencial suicida al momento de tomar la fatal decisión”.

Por otra parte, los Adultos mayores son los que menos intentos de suicidios reportan en el departamento, el 2.1 por ciento de los abuelos que intentan suicidarse lo logran, mientras que esta cifra en los jóvenes alcanza el 34 por ciento y la mayoría de estos (con un 30 por ciento) son estudiantes.

La forma más utilizada para cometer el suicidio es el envenenamiento, el ahorcamiento, y las armas de fuego. Entre las principales causa figuran los trastornos mentales, decepciones amorosas, problemas financieros y judiciales.

Con este contexto poco prometedor, las autoridades encargadas del fortalecimiento de los programas de prevención de suicidios en el departamento, afirman que frente a esta problemática la Secretaria Departamental de la Juventud cuenta con una serie de programas que tienen como objetivo aportar a mejorar la calidad de vida de los jóvenes del departamento de Córdoba, mitigando factores de riesgo que conllevan a este tipo de comportamientos como es el intento de suicidio, cabe recordar que esta problemática es abordada por el componente de salud mental de los planes de atención básica en salud, que operan, las secretaria de salud municipales.

Por otra parte el programa prevención de jóvenes en situaciones de alto riesgo, brinda información para la prevención del consumo de drogas, capacitación laboral a más de mil jóvenes de la ciudad de Montería.

Hay que unir esfuerzos para evitar que nuestros jóvenes se sigan matando.


LIBERTAD DE PRENSA

Un derecho relativo en teoría y nulo en la práctica



Vivimos, en la actualidad en un mundo globalizado. Todo gira entorno a la comunicación y a las necesidades que ella satisface a través de los medios masivos de comunicación y el ejercicio responsable de los profesionales del periodismo.
Por tal motivo, cuando leemos algún artículo en la prensa o vemos un reportaje en la televisión, recibimos información con diversos enfoques, opiniones y puntos de vista, algunas quizás de nuestro agrado y otras con inclinaciones radicales que no son parte de nuestras ideologías.
Pero esa forma de expresar lo que queremos, lo que sentimos y lo que está sucediendo es precisamente el ejemplo más claro de libertad, “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión” artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
No obstante este derecho es relativo en teoría y nulo en la práctica, muchos periodistas cuya labor ha sido informar veraz y oportunamente a las personas de lo que sucede a nuestro alrededor han sido amenazados de muerte, secuestrados, y en los casos más extremos asesinados.
En los albores del siglo XXI el mundo se desangra en innumerables guerras, sus motivos son confusos o escondidos tras la mascara de la lucha contra el terrorismo o la búsqueda del socialismo de Marx, en medio de una atmósfera donde se respira desigualdad social y corrupción.
Lo único cierto de todo esto es que la sociedad en general paga las consecuencias del sometimiento de los gobiernos autoritarios, de los grupos extremistas, terroristas, que quieren que sus atrocidades nunca se conozcan, pero la labor de los periodistas está sujeta a presiones, pero trabajaremos superando esas presiones. Algunos osados héroes hacen caso omiso a las amenazas y se montan en un tren cuyo único destino fijo es el exilio, un secuestro o simplemente asesinarlos para silenciar a quienes ponen en peligro sus intereses.
Ese es el crudo contexto de nuestros días, de nuestra sociedad, donde los predadores de la libertad de prensa tratan de obstruir la realidad, de cubrir con un manto de sangre y dolor sus acciones, ya sean los narcoterroristas en Colombia, los gobiernos autoritarios en Asia, los actores de la violencia en Medio Oriente, Chávez en Venezuela Fidel y Raúl Castro en cuba, sea quien sea la realidad es triste y con un futuro no muy prometedor.
Las violaciones a la libertad de prensa parecen no tener fin y muchos periodista pierden su vida en pleno ejercicio de su labor, el caso más reciente que conmovió a la opinión mundial fue el asesinato del periodista cingalés Lasantha Wicrematunge, asesinado por denunciar la atrocidades de la guerra en Sri Lanka, la presunción de que el Gobierno cingalés está detrás del asesinato de Wicrematunge, es muy probable. Así lo dejó escrito en un conmovedor obituario publicado por el Sunday Lider tres días después de su asesinato.
La lista es extensa muchos mártires de la verdad están hoy desaparecidos asesinados o secuestrados en algún lugar del globo esperando que quizás sean liberados.
Los intereses políticos, económicos de los predadores de la libertad de prensa no han de oponerse a la libertad de expresión a la libertad de hacer llegar al mundo la realidad de una manera objetiva, clara, con el propósito de crear un espacio de pensamiento racional en medio de las bombas y de las balas cruzadas.